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La Asamblea en Defensa de la Senda costera responde a la ministra Tejerina que el documento del Ayuntamiento no recoge el “sentir mayoritario”

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La Asamblea en Defensa de la Senda Costera ha escuchado esta mañana las declaraciones de la ministra del MAGRAMA, Isabel García Tejerina, en las que afirmaba que la propuesta del Ayuntamiento de Santander recoge el “sentir mayoritario” y, por lo tanto será ese documento “consensuado” el que se valore desde su ministerio. En este sentido, la Asamblea entiende que un documento consensuado es aquel en el que participan todos los agentes implicados y se escucha la opinión del ciudadano. Así, ese documento del consistorio santanderino sólo recoge el sentir mayoritario y el consenso de ellos mismos, sin contar con el resto de opiniones.

Tejerina también ha declarado que cuando el proyecto salió a información pública nadie presentó alegaciones, sino que éstas se interpusieron cuando el proyecto ya estaba avanzado. La Asamblea quiere recordar a la ministra que en el año 2003 el propio Gobierno de Cantabria realizó un procedimiento de evaluación ambiental que daba como resultado un impacto negativo hacia los valores medioambientales que rodean a la Senda. Por otra parte, cuando el proyecto se presentó a información pública en el año 2004 diferentes colectivos registraron alegaciones: asociaciones de vecinos, grupos ecologistas, partidos políticos, particulares… Todas las alegaciones fueron desestimadas, también el informe presentado por el Ejecutivo cántabro.

El proyecto no fue aprobado hasta 2009, y en este periodo de tiempo, nunca se hicieron revisiones del proyecto a pesar de los años que habían transcurrido desde que en el año 2002 Demarcación de Costas sacó a concurso público la redacción del proyecto de la Senda Costera entre el Faro de Cabo Mayor y la Virgen del Mar.

La Asamblea también apunta a Tejerina que la información que siempre trasladó el Ayuntamiento de Santander fue la realización de un proyecto con una intervención mínima, algo que todos los ciudadanos han constatado como falso y por eso comenzaron las movilizaciones en agosto hasta que dos meses después se pararon unas obras que están prácticamente acabadas y que han causado algunos daños ya irreversibles.

El sentir mayoritario de la Asamblea es que el Ayuntamiento de Santander no ha sido transparente al exponer el proyecto de la Senda Costera a los ciudadanos y esto ha desencadenado en un movimiento en contra de una obra muy confusa, con una baja temeraria del 50%, con unos trabajos excesivos, con un crimen medioambiental y con un intento de manipular a la opinión pública. La Asamblea solicita a las autoridades competentes y que tengan jurisdicción en este asunto que busquen una solución a esta escabechina medioambiental en un paraje único que ya tenía una senda natural y que lo único que necesitaba era el acondicionamiento de la zona, eliminar vertederos ilegales, vegetación invasiva, construcciones ilegales… Los vecinos de Santander quieren una senda natural.